viernes, 29 de julio de 2016

SOLO PARA TI Y PARA MI


Una vez en mi vida, necesite tener un hijo, porque si no, estaba en juego mi integridad física o sea el temor de ser molida a golpes,  fue la primera experiencia, quien me hizo mujer y madre, el amor a primera vista, mis primeros errores y quizás los más grandes  que podre cometer  el resto de mi vida.
Después, desee con toda mi alma tener una hija, prometí cuidarla y amarla si dios me lo concedía, ella llegó en silencio, sin lastimar a su madre, pequeñita, pero con una fortaleza tan grande que todavía me sorprende, siempre está ahí a mi lado, aun en la distancia o el tiempo.




Luego el amor se hizo presente en mi vida y llegaste tú, por eso eres el Oscar en mi vida, mi triunfo sobre la maldad de un hombre que constantemente me humillaba, vida encima de eso,  a todo lo alto, un Oscar, sabía que lograrías grandes cosas, siempre ordenado, respetuoso y trabajador desde pequeño, seguiste el camino que elegiste pero nunca olvidas a tu madre en cada decisión de tu vida.





Por último, llego a mi vientre, la decisión, el desafío, la resignación, de saber cuánto sufriría  si decidía tenerlo y lo acepte, con mi  corazón y mi mente ya preparada para todo lo que me esperaba, sé que esa decisión los hizo sufrir a todos junto conmigo, desvelos, necesidades y privaciones, pero nos unifico como una familia, y  aprendimos a cuidarlo y amarlo desde el primer momento.



He luchado mucho a mi manera para poder ser una buena madre quizás no  lo he logrado pero lo más hermoso que tengo en esta vida son ustedes, mis hijos y los amo mucho a pesar de todo y encima de todos, he llorado en silencio por muchas razones, pero las lagrimas que he derramado por ustedes han limpiado mi alma y aun me llenan de fuerza para seguir adelante, quisiera poder tener poder en mis manos y  protegerlos siempre, pero como sé que no sería posible, me esfuerzo en servirle a Dios, para que Él lo haga.

Los amo

Mamá. 

miércoles, 23 de diciembre de 2015

EL MILAGRO DE PATRICIA LA MENTIRA MAS GRANDE DEL MUNDO

PATRICIA EL HURACÁN,  LA MENTIRA MAS GRANDE DEL MUNDO:
23 de octubre 2015.




MENTIRA O MILAGRO, quizás nunca lo sabremos con certeza, pero dentro de mi corazón prefiero pensar que fue el milagro que muchos pedimos en oración a dios,  la fe de millones de personas se puso de manifiesto por todo el mundo, y si solo fue la mentira del siglo, entonces agradezcamos el habernos unido en oración por una causa en común, hagamos de esa experiencia un parteaguas que nos indique un antes y un después de esos acontecimientos, practiquemos mas a menudo el unirnos en oración por la paz del mundo, por el hambre y la pobreza de muchos, por los huérfanos, viudas y gente que necesita de una mano que le sostenga o le ayude a seguir caminando por esta vida. aprendamos de lo malo y practiquemos el bien 




‘Patricia’, el huracán más fuerte de la historia

Expertos internacionales consideran al huracán Patricia el más poderoso registrado en el mundo

GUADALAJARA.
Patricia es el huracán más intenso registrado en la historia en el Pacífico Nororiental.
En Estados Unidos y Latinoamérica los huracanes más potentes fueron Wilma, en Yucatán, en 2005; Gilberto, en 1988; Katrina en 2005, a partir de este año el récord lo tiene Patricia, con vientos de 305 kilómetros por hora a su arribo por las costas del Pacífico mexicano.
De acuerdo con un comunicado de la Conagua el huracán alcanzó vientos máximos sostenidos de 305 km/h y rachas de hasta 400 km/h, y desplazamiento al nornoreste a 22 km/h.

CONSULTA LA INFOGRAFÍA 

“Estamos presenciando un fenómeno muy peligroso para la población. El diámetro del huracán es de 400 kilómetros, prácticamente un tamaño de medio país. El ojo del huracán es de 30 kilómetros”, señaló el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza. Cabe mencionar que conforme fue evolucionando, el fenómeno meteorológico llegó a tener mil kilómetros de diámetro y el ojo unos 10 kilómetros.
Patricia “ha alcanzado una categoría tal que ha roto todos los récords conocidos huracanes que se han formado en el Pacífico ya que sus vientos alcanzan los 325 kilómetros por hora algo extraordinario y algo nunca visto en la zona del Pacífico. Es un increíble huracán, en mi historia de meteorólogo, que data de más de 30 años, nunca en mi vida en el Atlántico y en el Pacífico había visto un huracán de esa magnitud. Ha rebasado todos los límites”, apuntó el meteorólogo Ángel Meulenert, del Instituto de Astronomía y Meteorología de la Universidad de Guadalajara.
Las condiciones climáticas en el país además de Patricia se complicarán con un frente frío que arriba también al país.
“Tenemos en la parte norte un frente frío que viene avanzando a México y que seguramente el choque del frente frío con las partes externas del huracán va a provocar fuertes lluvias, de acuerdo con meteorólogos de la Comisión Nacional del Agua, en lugares del centro del país como Zacatecas, Jalisco y Tamaulipas. Tiene sus bondades y tiene sus peligros, es un puntito que debemos estar pendientes, esa lluvia puede afectar zonas vulnerables de Jalisco”, añadió el titular de la SCT.


Estos eran los mensajes que a cada segundo llegaban desde todas partes del mundo, todos estábamos temerosos y angustiados, mas aun las personas que como yo tenemos familia justo por donde se anunciaba que entraría el huracán, mis hijos, nietos, madre, hermanos y demás familia, en realidad fue algo que por momentos me rebaso al grado de sentir desesperación e impotencia,  ahora a la distancia trato de analizar lo que ha pasado y lo que puedo aprender...



“Patricia”, el huracán de la mentira; experto afirma que es una “barbaridad” decir que es el más grande del mundo
Hasta el momento, las autoridades no han reportado muertos ni heridos por el monstruoso huracán de categoría 5 que tocó tierra la tarde del viernes en Jalisco con vientos de 270 km/h.
Apenas 250 casas quedaron afectadas por inundaciones y unas decenas fueron destruidas, mientras hubo algunos deslaves en carreteras y árboles caídos.
Pero, si los expertos habían advertido que Patricia era incluso más intenso que el tifón Haiyan, que devastó Filipinas en 2013 y dejó más de 7,350 muertos y desaparecidos, ¿por qué México se mantuvo incólume a su paso?

Experto revela que Peña Nieto mintió y exageró sobre magnitud del huracán Patricia 

 El meteorólogo y académico de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Ángel Meulenert Peña, reveló que el régimen usurpador del asesino de Atenco, Enrique Peña Nieto, estuvo difundiendo información falsa, tergiversada y exagerada sobre la magnitud del huracán Patricia.
De acuerdo con el experto, si bien el citado meteoro de categoría 5 presentó características muy superiores a las de otros huracanes muy intensos, en realidad no es “el más poderoso en toda la historia” como estuvo pregonando irresponsablemente el régimen de Peña casi con la intención de desatar la histeria colectiva.
“Se ha determinado que no hay un huracán en todo el planeta, en toda la historia, que haya llegado la velocidad de sus vientos a los 325 kilómetros por hora”, declaró en su momento Roberto Ramírez, “titular” de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), mintiendo para exagerar la importancia de Patricia.
Ángel Meulenert desmintió esa información señalando que el huracán más grande del mundo en toda la historia, registrado por la Organización Meteorológica Mundial, se llama “Olivia” y azotó a Australia en 2010 con vientos de 405 kilómetros por hora, contra los 325 kilómetros por hora que alcanzaron las corrientes del reciente huracán Patricia.
“[…] Información falsa, totalmente falsa, que éste ha sido el huracán más grande que ha ocurrido en el planeta. Eso es absurdo”, señala tajante el también investigador de la UdeG, refiriéndose a las escandalosas declaraciones alarmistas de Peña Nieto sobre el fenómeno meteorológico.
En seguida, Meulenert explicó que la información que comenzaron a difundir expertos del país, incluido él mismo, refería que el huracán Patricia era el más fuerte pero de los últimos 50 años en golpear las costas de Jalisco.
“Desde el año 1966, que no impactó a Jalisco sino a Manzanillo, habíamos tenido uno de esa magnitud. Y yo fui el primero que lo empezó a decir y se empezó a divulgar en todas las noticias.
“Y [Patricia] se convirtió, cuando agarra hoy en la madrugada los 325 km por hora, en el huracán más intenso que haya hecho un recorrido por las aguas del pacífico oriental. Pero no es el del planeta”, matizó el experto.
Ángel Meulenert calificó como una “barbaridad” las declaraciones de Peña Nieto y sus empleados, en el sentido de que Patricia “era el huracán más grande de la historia”.
Dicho fenómeno impactó las costas de Jalisco poco antes de las 18:00 horas (tiempo local) de este viernes 23, y de inmediato fue perdiendo fuerza hasta alcanzar una categoría de 2 en la escala de medición Saffir-Simpson.
A su paso por Colima y Jalisco, el huracán causó algunos daños en la infraestructura eléctrica y carretera, pero afortunadamente no se registran personas fallecidas hasta el momento.
La sorpresiva aparición del “huracán más intenso de la historia y del planeta” en el universo imaginario de Peña…¿sería una cortinota de viento y lluvia para ocultar el incremento al impuesto especial que se aplicará a la gasolina en 2016?












domingo, 6 de julio de 2014

MI PADRE






Hace muchos años conocí a un hombre maravilloso, a su lado crecí siendo una niña muy feliz, durante mi adolescencia fue mi cómplice en mis aventuras, siempre supe que estaba ahí, firme, amoroso, paciente,  fui testigo de las grandes cosas que siempre supo hacer, como un fiel amigo, gran esposo y padre, también algo increíble cómo hablar con su amigo el mango frondoso que estaba afuera de la casa,  al que amablemente le pedía un poco de aire para calmar su calor, gustaba de tocar su vieja guitarra, cantar suavemente sus canciones favoritas, peinar hacia atrás sus canas y  afrontar la vida de una manera positiva hasta el final, después el silencio en mi alma me hizo sentirme tan confundida que llegue a pensar que la vida no tenía sentido sin mi padre a mi lado, cuando estaba en la cima de la desesperación, conocí un par de misioneros de la Iglesia de Jesucristo de Los Santos de los Últimos Días, ellos me hablaron de una promesa, la de que algún día podría estar de nuevo junto a mi padre, nunca podre saber si esto es cierto hasta que muera, pero desde ese momento decidí vivir aferrada a  esa promesa para poder estar en esta vida sin mi padre, hoy lo recuerdo más que nunca, pero todos los días son para mí, UN DÍA MAS CERCA DE ÉL. 

Recordando un año mas sin mi padre. Agosto de 2014. 

martes, 18 de marzo de 2014

RIN... EL INOLVIDABLE



La historia que les voy a contar, parecería que sale solo de mi imaginación, pero les aseguro que no es así, Rin, existió o todavía existe,  fue alguien de mucha importancia para nosotros, acostumbrados a no convivir en la casa con nadie que no fuera de la familia, Rin, paso a ser  una excepción en la regla, escribiré algunas de las muchas anécdotas que quedaron grabadas en mi mente, lo hago como un homenaje a un hombre con cuerpo de adulto que lo llevo a sufrir como tal, pero también al hombre con un corazón tan puro como el de un niño, que nos llevo alegría a nuestro hogar.

-          ¡buenos días jefe!
-          ¡buenos días!, ¿Qué le vamos a dar? – mi padre y yo estábamos detrás del mostrador de nuestro pequeño negocio, era una tienda que estaba muy surtida, mas bien parecía un mercadito, se abría a las 5:00 de la mañana y se cerraba hasta las diez de la noche, mi  padre vendía tortas de jamón, salchicha, queso amarillo y queso fresco, jugos, chocomilk, licuados y huevos crudos en vaso, a muchas personas les gustaba tomarlos con un chorro de Coca-Cola, decían que con eso tenían energía para trabajar todo el día, también vendíamos los refrescos y cervezas mas frías de todo Manzanillo, mi padre le sacaba un poco de agua a la hielera grande que teníamos y después picaba finamente el hielo por encima, se aseguraba que se metiera el hielo, por todos los rincones y recovecos, los clientes, en unos minutos podían disfrutar de su bebida favorita bien fría, abarrotes en general, fruta y verdura,  todo muy limpiecito, buena atención, así que teníamos mucha clientela-
-          Pues vera usted mi jefe, yo soy de Colima y me llamo Rin, vengo a trabajar, se hacer de todo un poco, pero ahorita no he encontrado trabajo  y tampoco he comido, yo pensé, quizás si llego a ésta tienda y les digo mi situación, tendrán trabajo para mí a cambio de  algo para comer ¿Cómo la ve?
Cuando vi a Rin por primera vez, creí que solo era un vago loco con hambre, era un muchacho joven de aproximadamente unos veintidós a veinticinco años,  traía puesta una playera a rallas un poco ajustada, se le marcaban los músculos, también un pantalón de mezclilla que dejaba ver a un tipo flaco, era alto y blanco, con pelo castaño claro y un poco de barba solo en la punta de su rostro, cargaba atrás de su espalda una mochila que sostenía con su mano izquierda por arriba de su hombro.
-          ¡me parece justo! – contesto mi padre-, sube al techo y límpialo, separa lo que es basura de las cajas,  barre, ¡que quede limpio!,
-          Muy bien mi jefe, ahorita lo hago.
 Subió rápidamente las escaleras a grandes zancadas, cuando termino de limpiar bajo la escalera, mi padre ya lo esperaba con una telera de bolillo llena de queso con chile y un chocomilk, esa era la especialidad de mi padre.
-          ¡ya termine mi jefe!, -sonriendo Rin se dirigió a la salida de la tienda- ¿quiere mirar como quedo?
-          ¡no!, confío en usted, - respondió mi padre, al mismo tiempo que le  ofrecía el chocomilk y la torta doble de queso, -Rin se sentó afuera de la puerta de la tienda de mi padre y después…a comer-
Creo que mi padre pudo ver más que yo, puesto que mientras Rin, comía, mi padre se sentó en su silla a observarlo desde el otro extremo de la entrada a la tienda, recuerdo que mi padre decía que  a las personas se les conoce más cuando las  ves comer, pacientemente espero y después comenzó  a platicar con él.
-          ¡así! ¿que vienes de Colima?
-          ¡si, jefe! ¡ahí naci y ahí vivo con mi madre!
-          ¡muy bien!, ¿en que quieres trabajar?
-          ¡yo le entro a lo que sea!, pescador, jimador de cocos, en la construcción, ¡donde sea, mi jefe!
-          ¡llámame! Rogaciano!, mi nombre es Rogaciano.
-          ¡muy bien, entonces le diré Don Rogaciano!
-          ¡Pues mire Rin!, yo puedo ofrecerle algo de trabajo, es temporal, porque resulta que estoy ampliando mi casa, hay que subir el material al cerro, ayudar a los albañiles, quizás un poco de pico y pala en ocasiones, etc., pero no puedo pagarle  mucho, le ofrezco la comida, un lugar en donde dormir y algo de dinero, ¡piénselo! y dígame si acepta.
-          ¡No, Don Rogaciano!, no tengo nada que pensar,  yo quiero trabajar y si aparte me va a  dar algo de comida y donde dormir ¡pues ahí  me quedo! ¿Cuándo empezamos?
-          ¡hoy mismo!

Así fue como Rin, llego a nuestra casa y nuestras vidas, alrededor de él, todo era como mágico para nosotros, Rin, tenia el alma  y la pureza de un niño, nos cantaba canciones en Ingles, (aunque después supimos que no sabia nada de ese idioma, solo eran garabatos que en su mente inventaba),  salían de su boca, un sinfín de onomatopeyas ya fueran imitando el sonido de animales o solo gritos que no tenían un significado, pero que nos divertían, cuando se llegaba la hora de la comida, nadie era mas feliz que Rin, le hacia mi madre una torta de huevo con unos diez o doce huevos por comida, un enorme plato de frijoles y un kilo de tortilla en cada uno de sus alimentos, era muy bueno administrando su comida, porque nunca le quedo un frijol en el plato o una tortilla en la servilleta, pero de la misma manera que cantaba, gritaba o comía, también trabajaba, yo no deje de sorprenderme cuando se quito la playera para ponerse otra aún mas vieja y comenzar a trabajar, no tenia un solo gramo de grasa, estaba delgado pero lleno de musculo firme, aunque terminara de comer su abdomen casi le llegaba a la espalda y su fuerza era enorme, podía subir desde la calle a la casa de mi padre con tres sacos de cemento, los tomaba con una sola mano y se los acomodaba dos en el hombro y otro agarrado solamente con su mano, ¡sacos de 50 kilos cada uno!, para después a grandes zancadas (como era su estilo subir escaleras), llegaba a casa, alrededor de 150 escalones, ¡sin descanso!, los dejaba y después daba vuelta y brincando por entre piedras y techos llegaba de nuevo abajo para volver a repetir la historia, lo vimos hacerlo, no en una, sino en muchas ocasiones,  daba tremendos saltos de hasta veinticinco o treinta metros, desde el techo de una casa hasta un lote baldío enfrente de ella, caía como si fuera un gato.
Recuerdo que en una ocasión, nos pregunto que si nos gustaban los cocos,  le dijimos que sí, al siguiente día  por la mañana Rin, ya no estaba, llego como unas dos horas después, llevaba dos costales llenos de cocos ya jimados, nos dijo que había ido hasta Campos, los corto, los pelo y regreso, todo a pie en solo unas cuatro horas, tengo que aclarar que Campos,  esta como a siete u ocho kilómetros de la casa, pero solo Rin, era capaz de hacer eso por sus amiguitos que éramos nosotros, mi madre lo premio con una doble ración de comida.

Nos platico que en una ocasión se fue de pescador…

-          ¡buenos días!, ¿necesitan un ayudante?,
-          ¿sabes pescar?,
-          ¡claro que si!,
-          ¡pues súbete!, ¡pero vamos a pescar toda la noche, ¿no te importa?
-          ¡no!, ¡yo no me rajo
-          ¡orare pues, trépate y vámonos!
-          Llegamos al lugar en donde teníamos que tirar el chinchorro, y comenzamos a echarlo al agua, luego que terminamos, sacamos los anzuelos para ver si agarrábamos algo mas grande por ahí cerca, las luces del puerto, se veía solo como un resplandor allá a lo lejos, justo en ese momento ¡que siento que agarro algo con mi anzuelo!, ¡que me levanto bien gustoso! y pos que me voy al agua, ¡pero no solté el anzuelo! Mis compañeros me gritaban…
-          ¡suéltalo!, ¡déjalo ir!,  
-          ¡Pero yo no lo solté!, me fui recorriendo la cuerda de pescar con mi mano, no se veía nada, los muchachos me  seguían gritando: ¡suéltalo!, ¡vente!, pero yo no lo quería dejar, que sigo y sigo hasta que ya no los oía gritar, entonces que siento que llego a algo…
-          ¿Qué era? Preguntamos nosotros curiosamente.
-          Era una enorme caguama, justo tenia el anzuelo encajado arriba de ella, cerca de su caparazón,
-          ¡y… qué hiciste?
-          ¡Pues que me le subo encima!, ya no podía ver en donde estaba la lancha,  gire la cabeza de la caguama para que nadara hacia la playa y ¡la hice que me sacara hasta la orilla!
-          ¿la sacaste del mar?, ¿te la comiste?
-          ¡no!, le cante una canción y después la deje que se fuera.

-          ¿Quieren que les cuente cuando fui soldado?
-          ¿también fuiste soldado?
-          ¡si, aunque por muy poco tiempo!, ¡me corrieron!
-          ¿Por qué?, ¿Por qué te corrieron?
-          Pues fíjense, pase por ahí por donde esta la piedra lisa en Colima,  que veo que estaban solicitando  soldados, y yo me dije: - ¿pues que tan difícil vaya a ser?- que me meto a la oficina y que me apunto, me dijeron que me presentara al siguiente día, que me presento y que me dan un uniforme, nos llevaron a entrenar, ¡yo les gane a todos! En resistencia para caminar, marchando, armando el rifle, en todo, así que pronto me mandaron a una misión, llegamos a un lugar lejos, en donde dijeron que estaba un montón de narcotraficantes en una casa y no los podían sacar, cuando yo vi, la situación, ¡mire que estaba muy fácil!, los soldados estaban como a unos quince o veinte metros de distancia de la casa, escondidos entre los arboles, los narcos estaban adentro de la casa y tenían armas, así que yo me puse mi paliacate en la frente, grite fuertemente mi grito de guerra, me avente dando vueltas y disparando hasta que llegue a la  puerta de la casa, la tire a patadas y entre, los golpee con la culata del rifle y los amarre, cuando llegaron los demás soldados, ellos todavía estaban desmayados y tirados en el piso todos amarrados.

Ese personaje era nuestro Rin, porque llegamos a considerarlo como nuestro amigo, no recuerdo cuanto tiempo estuvo trabajando para mi padre, pero si recuerdo que un día se fue y cada uno de nosotros nos quedamos con nuestros recuerdos y nuestra tristeza, pensando que ya no lo volveríamos a ver nunca más.
Pero como todas las historias tienen finales felices, pensaran que voy a inventar uno para terminar, ¡ojala y así fuera!, pero no, la realidad fue muy cruda…
Años después, por cosas del destino, fuimos  a la prisión del CERESO, en Colima, ahí lo volvimos a encontrar.
-          ¡Rin!, ¿eres tú?
-          ¡hola, si soy yo!, - ese saludo estuvo acompañado de un expresivo grito de la selva, en señal de que estaba feliz-
-          ¿Por qué estas preso? –era la pregunta obligada, al no encontrar en nuestra mente ¿Qué cosa mala podría haber echo el Rin?
-          Pues mi mala suerte, resulta que encontré trabajo  en la construcción aquí en Colima, y me puse a trabajar, un día los albañiles hicieron una carne asada y compraron mucha cerveza, pero como yo no tomo, ellos se emborrachaban y yo a come y come, comí tanto que me dieron ganas de ir al baño, había un lote baldío al otro lado de donde estábamos trabajando, así que me fui para allá, me baje los pantalones atrás de unos arbustos y cuando termine de vaciar mi estomago, me acorde que no llevaba papel, busque a los lados y mire unas bolsas de basura cerca de ahí, se miraba que tenían papel adentro, me estire lo mas que pude, pero no las alcanzaba, así que me levante para caminar unos pasos y en eso me miro una señora que al ver que estaba desnudo de la cintura para abajo, comenzó a gritar y a arrojarme piedras, yo agarre los papeles y me limpie rápido, pero en eso llego la policía y me trajeron para acá, le dijeron a la señora que viniera a otro día a declarar con el Juez, pero no ha venido.
-          ¿Cuántos días tienes aquí Rin?
-          ¡Más de dieciocho meses!

Quiero que sepan que aun ahorita al recordarlo nuevamente siento muchas ganas de llorar, un hombre como Rin, preso en el CERESO de Colima, sin que nadie lo visitara, sin que nadie le fuera a avisar a su madre que estaba ahí, sin que lo llamaran a declarar o le asignaran un Abogado de Oficio, hicimos lo que pudimos para ayudarlo y tiempo después salió, desde ese día no hemos vuelto a saber nada de él, pero sé que sigue en el pensamiento y en el corazón de todos mis hermanos e incluso mi madre lo recuerda con mucho cariño.